- Nunca nos iremos a dormir estando enfadados, porque quizá mañana no despertemos.
- Promesa: al menos un día a la semana es para nosotros, por nuestra salud mental y la calidad de nuestra relación.
- Por el bien de nuestra relación, digámonos todo directamente, aunque duela. Es mejor una verdad que duela 5 minutos a una mentira que duela 10 años.
- No nos gritemos pase lo que pase. Aunque pensemos diferente, no nos dejemos llevar por la ira y los traumas, puede que digamos algo que ya no tenga vuelta atrás.
- Si uno de nosotros está pasando por un momento duro en su vida. El otro tiene que dar un paso adelante y ser el más fuerte en la relación.
- No expresemos nuestras discrepancias en público. Las personas malas se alimentan de nuestro conflicto.
- Digamos “te amo” cuando lo sintamos y demostrémoslo. No quiero que nos convirtamos en simples compañeros de piso.