Dedicado al Universo de The Last of Us y a todos sus enamorados
¿Os gusta la poesía? Escuchar o leer palabras que salen del corazón o la mente, pueden rimar o no, pero si te llegan, probablemente te saquen una sonrisa y un escalofrío. Veréis, llevo escribiendo poesía desde que era un adolescente, y esa herencia emocional me viene por mi abuelo. Pasé muchos momentos con él de niño, pero a mis 9 veranos, lo perdí. Atesoro en mi mente aquellos recuerdos felices con él y cómo me enseñó el arte de la poesía. También jugaba largas partidas al dominó con él y por supuesto, me dejaba ganar, así era de generoso. Fue un referente en mi vida y lo llevo en mi alma para siempre, gracias abuelo por todo lo que me enseñaste. Así pues, tras enamorarme en mi primera relación de pareja, el arte del corazón brotó de mis dedos y escribí mis primeros poemas, puede que no fueran tan certeros y depurados como lo son a día de hoy, pero los describo como un impulso natural. Más aún, en 2014 conocí a Joel y Ellie y sentí que formaban parte de mí. Pensando en lo que he vivido con ellos y en lo que se avecina por vivir, he compuesto este poema dedicado a la obra excepcional del estudio californiano Naughty Dog. Ojalá os saque una sonrisa, que lo disfrutéis.
Padre e Hija
Ojos atraviesan almas desnudas
Forman ramas devastadoras
Lágrimas brotan en batallas olvidadas
Historias imaginadas
Debilidades que perduran
Conexiones que entrelazan vidas
Honores marchitados
Por navajas que danzan
Hongos suponen alimento
Para corazones insensibles
Melodías eternas
Ensalzan disparos experimentados
Egos desmesurados
Desintegran civilizaciones
Condiciones permiten
Oportunidades replicadas
Equipos imparables
Demostrando sus lazos irrompibles
Luchas estériles
Por territorios masacrados
Lobos, milicia, Serafitas y demonios
Chasquidos enmudecen
Miedos ancestrales
Amores virtuales
Crean infinitas comunidades
Redenciones imposibles
Mentiras como rayo atronador
Perdón y superación
Botellas y ladrillos
Alternativas en función
Legado inmortal por Naughty Dog
Este ha sido un viaje del que, estamos seguros, jamás podremos volver
Y con estas palabras, os he transmitido mi deseo más visceral, mis palabras de admiración y respeto profundo al estudio Naughty Dog y al viaje vital de Ellie y Joel. He podido sentir como parte del viaje que nos propone el estudio en ese Estados Unidos devastado por el cordyceps, cómo empatizaba con ellos, cómo sus emociones y decisiones influían en mí y cómo me vi reflejado en ellos. Sus ilusiones, sueños y esperanzas forman el hilo de esas relaciones y cómo sus respectivas personalidades se van forjando con cada golpe de latido. Para muchos de nosotros, The Last of Us es un mundo hostil, pero a él volvemos cuando echamos de menos esos tacos adolescentes, esa brutalidad aprendida, esos chistes malos y desternillantes y esos comentarios tan brillantes de secundarios inolvidables; así pues: -te paso la escopeta- «cógela, qué siga la fiesta».
