¿Alguna vez te has sentido como una mierda después de que te dieran un consejo que iba enmascarado por una dura crítica?
¿Te gustaría sentir que tu piel es de mármol cuando te dice cosas malas?
¿Después de que te digan esas cosas malas te has pasado horas e incluso días sintiéndote súper mal?
Si te ha pasado alguna vez, no te preocupes, porque que te sientas así es lo más común, por desgracia.
Cuando le das la vuelta a la tortilla
Pero no debes conformarte, con ello, porque puedes remediarlo con una breve y sencilla reflexión.
Gracias a ella, pasarás de darle vueltas sin sentido a eso malo que te han dicho, a procesar esa información de otra manera y que no te afecte en absoluto.
¿Te gustaría saberlo?
Fácil, sigue leyendo.
El primer enfoque
EJEMPLO 1
Cuando alguien te diga que no puedes hacer algo, que no eres lo suficientemente inteligente, que no tienes la suficiente experiencia etc. (EXCUSAS) para hacer algo.
Tranquilidad, aunque sean tus padres quiénes te lo digan y en su interior piensen que lo dicen por tu bien.
Ten el coraje y la fuerza para responder:
“Gracias por tu opinión, pero tomaré la decisión que crea más adecuada para mí”.
Cuando ves lo que de verdad es
EJEMPLO 2
Cuando alguien te diga que no vales nada o que muchos pueden hacer lo que harías tú.
Ten CLARO que esa es su OPINIÓN y no la REALIDAD.
Hay una frase que me gusta mucho y que te ayudará a ver las cosas de otra manera y que no te afecte tanto lo que los demás puedan decir:
“Vemos el mundo no como es, sino como somos”.
Es decir, cada uno ve el mundo y a los demás, no como realmente son, sino como le indica su “filtro” de la realidad, que está formado por su educación familiar, sus creencias limitantes, su condicionamiento social, las normas de las sociedad, sus experiencias de vida etc.
El chaleco de invulnerabilidad
EJEMPLO 3
Cuando te dicen esas PALABRAS, por muy mal que suenen y por mucho veneno que lleven en su interior, esas palabras dicen mucho más de ellos que de ti.
Elige creer que:
- Están hablando de sus limitaciones, no de las tuyas.
- Están hablando de sus miedos, no te los tuyos.
- Están hablando de sus mierdas, no de las tuyas.
Cuando aprendes a bailar bajo la lluvia
En tu vida te vas a encontrar a todo tipo de personas, sería fácil reconocer la bondad o la maldad ajenas, pero a veces las personas buenas hacen mucho daño queriendo y las personas malas hacen un buen gesto desinteresado.
Más allá de eso, que se metan contigo es hasta cierto punto inevitable, pero es tu decisión cómo te lo vas a tomar.
No se trata de que te de igual lo que digan los demás, sino de que elijas qué creer y qué no, qué tomas en serio y qué no. Es decir, que aprendas a ponerle un “filtro” a lo que digan los demás, sean quiénes sean y sean cuales sean sus intenciones para contigo.
Cuando coges el hábito de llevar a la práctica estas sugerencias, desarrollas un poder que te permite gestionar mejor tus emociones y por tanto, los demás pierden el poder de “controlarte” a través de tus propias emociones.
Es entonces cuando tú tienes el timón de tu propias emociones y por tanto, de ti mismo.
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Y recuerda: todo está saliendo bien.